En plena inmensidad de la Patagonia, sobre la mítica Ruta Nacional 40, existe una experiencia que parece detenida en el tiempo. El Bosque Petrificado La Leona, ubicado entre El Calafate y El Chaltén, propone una excursión de día completo hacia uno de los paisajes más sorprendentes de Santa Cruz.
La aventura comienza temprano, generalmente alrededor de las 9 de la mañana, con traslados desde las principales localidades turísticas de la región. El recorrido atraviesa la estepa patagónica hasta llegar al histórico Hotel La Leona, una construcción emblemática inaugurada a fines del siglo XIX y ligada a las antiguas rutas de exploradores y viajeros.
Desde allí, la travesía continúa por caminos de ripio hacia la Estancia Santa Teresita y el área del Cerro Los Hornos, una depresión natural donde la erosión dejó expuestos gigantescos troncos petrificados y restos fósiles de una Patagonia prehistórica.
Un paisaje de hace 70 millones de años
La caminata, de dificultad moderada y unas tres o cuatro horas de duración, permite recorrer un terreno árido, ventoso y silencioso, donde aparecen dispersos enormes troncos fosilizados que alcanzan más de un metro de diámetro. Cada fragmento revela un proceso geológico extraordinario: antiguos árboles convertidos en piedra tras millones de años de mineralización.
La zona también es reconocida por el hallazgo ocasional de restos óseos de dinosaurios y otras evidencias paleontológicas que ayudan a reconstruir cómo era la vida en el extremo sur del continente durante el período Cretácico.
Ciencia, cielo patagónico e historia
La región de La Leona también mantiene vínculos históricos con la investigación científica argentina. En las cercanías funcionaron observaciones y campañas vinculadas al histórico observatorio astronómico de la facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata, que durante distintas etapas del siglo XX realizó estudios sobre el cielo austral y relevamientos científicos en la Patagonia profunda.
Ese cruce entre geología, astronomía y paisaje convierte al corredor de La Leona en un territorio singular: un sitio donde la escala del tiempo se vuelve tangible, desde los fósiles del Cretácico hasta la observación del firmamento patagónico.
Qué incluye la excursión
Las excursiones guiadas suelen incluir:
- Traslados ida y vuelta desde El Calafate o El Chaltén.
- Guía especializado en geología y paleontología.
- Box lunch.
- Seguros y asistencia durante la caminata.
La temporada ideal para realizar esta experiencia se extiende entre octubre y abril, cuando las condiciones climáticas son más favorables.
Recomendaciones para el recorrido
Debido a las características del terreno y el clima patagónico, se recomienda llevar:
- Calzado de trekking.
- Ropa de abrigo en capas.
- Campera cortaviento.
- Gorro y lentes de sol.
- Protector solar.
- Agua adicional.
Lejos de los circuitos masivos y con una estética que mezcla desierto, fósiles y horizontes infinitos, La Leona se consolida como una de las experiencias más originales del turismo patagónico argentino.