El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, reiteró con énfasis el pedido a los países más ricos para que frenen la campaña de vacunación con tercera dosis y que, en vez de eso, donde sus excedentes.
La idea principal de la OMS es que las vacunas sean enviadas a territorios más pobres que solo pudieron inocular a una pequeña parte de la población, ya que no pudieron comprar las vacunas necesarias.
Con furia, el máximo médico del organismo señaló, ante todos los países del mundo que forman parte de la junta, lo siguiente:
No me quedaré callado cuando las empresas y los países que controlan el suministro mundial de vacunas piensan que los pobres del mundo deben contentarse con los restos
El pedido de Tedros se realiza desde principios de agosto, cuando emitió un comunicado en el que insistía sobre la posibilidad de donar el sobrante de dosis y limitar el refuerzo para finales de octubre, ya a que varios territorios compraron vacunas de más, y dejaron así a África sin posibilidad de acceder al antídoto.
Por ahora —insistió— no queremos una utilización generalizada de dosis de refuerzo para las personas en buena salud que están totalmente vacunadas