Chipá: el pan de queso que conquista a todos
Crujiente por fuera y tierno por dentro, el chipá es uno de los íconos más reconocidos de la región. Su sabor intenso a queso y su aroma lo convierten en una opción ideal tanto para el desayuno como para acompañar el mate.
Ingredientes:
500 g de almidón de mandioca, 2 huevos, 100 g de manteca, 250 g de queso semiduro (tipo pategrás o criollo), 100 ml de leche y 1 cucharadita de sal.
Preparación:
En un bowl, mezclar el almidón con la sal. Incorporar la manteca blanda y desmenuzarla con las manos. Agregar los huevos y el queso rallado, integrando bien. Luego sumar la leche de a poco hasta formar una masa suave y maleable. Formar pequeñas bolitas o rosquitas y disponerlas en una placa. Hornear a 200 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que estén levemente doradas.
El secreto está en no amasar en exceso, para conservar su textura aireada.
Mbeyú: tradición y simpleza en cada bocado
El mbeyú es una preparación más rústica, de textura particular: crocante por fuera y ligeramente húmeda en su interior. A diferencia del chipá, no se amasa, sino que se trabaja como una mezcla suelta.
Ingredientes:
2 tazas de almidón de mandioca, 150 g de queso fresco o semiduro, 50 g de manteca, ½ taza de leche y 1 cucharadita de sal.
Preparación:
Mezclar el almidón con la sal en un recipiente. Añadir la manteca y deshacerla con las manos hasta lograr una textura arenosa. Incorporar el queso desmenuzado y, por último, la leche, integrando sin formar una masa compacta. Calentar una sartén a fuego bajo y volcar la preparación, distribuyéndola de manera pareja sin aplastar demasiado. Cocinar hasta que se una y dore, luego dar vuelta con cuidado para dorar del otro lado.
Ambas recetas reflejan la identidad de una cocina que, con pocos ingredientes, logra sabores profundamente arraigados en la cultura regional.