Sábado 20 de Diciembre 2025
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Tres cócteles que nunca fallan en una sobremesa navideña

La Navidad no termina con el brindis de sidra o ananá fizz. La verdadera magia empieza después de la medianoche, cuando la sobremesa pide un buen cóctel para acompañar risas, anécdotas y algún baile improvisado. Aquí van tres clásicos que nunca fallan.

(Fuente: Mosh)
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La mesa navideña suele estar cargada de sabores intensos: vitel toné, pionono, ensalada rusa, sanguchitos de miga y ensalada de frutas. ¿Qué mejor que equilibrar todo eso con un cóctel fresco y divertido? Estos tres tragos son fáciles de preparar, tienen onda y garantizan que la sobremesa se convierta en fiesta.

1. Aperol Spritz: el brindis elegante

(Fuente: SeriousSeats)

El Aperol Spritz es el rey de las burbujas navideñas. Ligero, colorido y con ese toque amargo que enamora.

Receta: En una copa grande con hielo, servir 3 partes de prosecco, 2 partes de Aperol y 1 parte de soda. Decorar con una rodaja de naranja.

Tip navideño: Si querés darle un aire más festivo, agregá arándanos o granada para que floten en el vaso como pequeñas luces rojas.

2. Mojito: frescura caribeña en la mesa argentina

(Fuente: RealFood)

El Mojito es el cóctel que convierte cualquier sobremesa en vacaciones instantáneas. Refrescante, herbal y con la chispa del ron.

Receta: En un vaso alto, machacar hojas de menta con azúcar y jugo de limón. Agregar ron blanco, hielo y completar con soda.

Tip navideño: Usá menta fresca del jardín y servilo con una ramita extra para que parezca un mini arbolito de Navidad.

3. Gin Tonic: el comodín que nunca falla

(Fuente: Pinterest)

El Gin Tonic es versátil, elegante y siempre bienvenido. Su secreto está en las infinitas variables que ofrece.

Receta básica: En un vaso con hielo, servir 1 parte de gin y 3 partes de tónica. Decorar con rodaja de limón.

Variables festivas:

Con pepino y romero, para un toque herbal.

Con frutos rojos, para darle color navideño.

Con piel de pomelo, para un final cítrico y refrescante.

En definitiva, la sobremesa navideña no es solo para charlar y picar lo que quedó de la mesa. Es también el momento de levantar un buen cóctel y brindar por lo vivido y lo que vendrá. Porque si la Navidad es mágica, cada sorbo bien preparado es parte de ese hechizo.