Keanu Reeves, uno de los actores más queridos de la industria, volvió a dejar en claro su postura: no quiere que sus actuaciones sean modificadas digitalmente sin su consentimiento. El actor de Matrix y John Wick aseguró que los retoques digitales y el uso de deepfakes son “aterradores” y amenazan con quitarle autenticidad al trabajo de los intérpretes.
Una cláusula especial en sus contratos
Reeves reveló que en todos sus contratos actuales incluye una cláusula que prohíbe a los estudios alterar digitalmente su rostro o actuación, excepto para correcciones mínimas como eliminar un parpadeo o ajustar la luz.
“Hace años añadieron una lágrima digital en una película en la que trabajé, sin avisarme. Fue extraño. Sentí que mi actuación ya no era mía”, contó en una entrevista con Wired.
Su opinión sobre la inteligencia artificial y los deepfakes
El actor expresó su preocupación sobre las tecnologías de IA aplicadas al cine:
“Los deepfakes son aterradores. Cuando actúas, estás transmitiendo emociones, pero si cambian digitalmente tu expresión, ya no es tu interpretación. Te quitan agencia y control”.
Reeves advirtió que estas herramientas, si no se regulan, pueden usarse para manipular imágenes de manera irresponsable.
Autenticidad por encima de la perfección
Keanu Reeves es conocido por hacer la mayoría de sus propias escenas de acción, y por su compromiso con mantener sus películas lo más reales posible. Su postura lo convierte en una de las voces más firmes en defensa de la autenticidad en el cine en una era cada vez más dominada por el CGI y la inteligencia artificial.