Lunes 27 de Octubre 2025
PREFERENCIAS

La Generación Z prefiere ver amistades antes que romances en el cine: ¿cambio de paradigma o hartazgo emocional?

Un estudio de la Universidad de California reveló que los jóvenes de entre 10 y 24 años priorizan las historias de amistad por sobre las relaciones sexoafectivas en películas y series. ¿Qué hay detrás de esta tendencia? ¿Estamos ante una nueva sensibilidad narrativa?

(Fuente: Glamour)
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El cine está cambiando, y no solo por la tecnología o las plataformas. Según el informe Teens & Screens del Center for Scholars & Storytellers de UCLA, publicado esta semana, el 59,7% de los jóvenes de la Generación Z prefiere ver relaciones de amistad como eje central en películas y series, por encima de los vínculos sexoafectivos.

La muestra, que incluyó a 1.500 adolescentes y adultos jóvenes entre 10 y 24 años, revela un hartazgo frente a la hipersexualización heredada de generaciones anteriores. Los encuestados expresaron que muchas historias románticas les resultan poco realistas, forzadas o innecesarias, y que prefieren narrativas donde los vínculos afectivos no estén condicionados por el deseo sexual.

(Fuente: FOX)

Este giro no implica desinterés por el amor, sino una redefinición del vínculo emocional. La amistad aparece como espacio de contención, lealtad y crecimiento, sin las tensiones que suelen acompañar las tramas románticas. Además, en un contexto de mayor diversidad identitaria y emocional, los jóvenes buscan historias que representen vínculos más amplios, complejos y menos normativos.

(Fuente: Glamour)

También influye el consumo fragmentado: series cortas, películas independientes, animación y formatos híbridos permiten explorar dinámicas grupales, vínculos platónicos y relaciones familiares con mayor profundidad. Ejemplos como Heartstopper, Stranger Things o Red de Pixar muestran cómo la amistad puede ser el motor narrativo sin perder intensidad ni emoción.

¿Estamos ante un cambio de paradigma? Todo indica que sí. La Generación Z no rechaza el romance, pero exige autenticidad, diversidad y profundidad. Y en ese camino, la amistad se vuelve protagonista. Porque en tiempos de incertidumbre, lo que se busca no es el beso final, sino el abrazo que sostiene.