Domingo 19 de Noviembre 2023
EVANGELINA ANDERSON

Evangelina Anderson y su familia vivieron una celebración muy especial

Las postales más lindas del último festejo de Evangelina Anderson.

Bastián Demichelis. Evangelina Anderson. Emma, Martín y Lola Demichelis. (Fuente: Instagram).
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Evangelina Anderson es una de las celebridades que más interés despierta en el público por el contenido de sus redes, sin embargo, en los últimos días se ha vuelto mucho más popular. Esto se debe a que su marido Martín Demichelis suena como futuro técnico de River, por lo cual estarían prontos a regresar a la Argentina. Es por esto, que todos quieren saber las últimas novedades de la familia.

Desde Múnich, Alemania, Evangelina Anderson volvió a acaparar la atención de sus más de 3 millones de seguidores. Lo hizo desde sus historias de Instagram, luego de compartir el particular festejo que llevaron adelante junto a sus hijos y su esposo.

(Fuente: Instagram).

Según compartió la antigua vedette, estuvieron festejando un año más de su mascota llamada Piuppée. En las imágenes podemos ver a la perrita, sentada sobre una silla con un bonete rosa en su cabeza, con moño y posando para la cámara.

En la celebración hubo globos, guirnaldas y también la infaltable torta con velita. El pastel, era idéntico al que solemos usar las personas para los cumpleaños, y según comentó Evangelina, estaba preparado con ingredientes especiales para que los perros puedan comer.

(Fuente: Instagram).
(Fuente: Instagram).

Como si fuera poco, Piuppée pudo degustar de unos riquísimos pochoclos. Sin dudas, un momento súper simpático y cariñoso que toda la familia de la modelo, recordará con mucho amor.

Un momento de tensión

En una de las últimas postales, la esposa de Demichelis escribió: “La Pupi no quiere compartir la torta con sus invitados”, a eso le sumó un emoji de risas.

(Fuente: Instagram).

En la imagen, se ve a la mascota de Evangelina Anderson con dos perritos más a su lado, muy cerca de la mesa y dispuestos a encontrar el momento perfecto para devorarse su pastel. Algo que evidentemente Piuppée, no permitió.