Martes 11 de Noviembre 2025
DEPORTES

Djokovic campeón en Atenas: título 101, renuncia a Turín y la pregunta sobre cuánto tiempo más veremos al último gigante

El serbio venció a Lorenzo Musetti en la final del ATP 250 de Atenas y alcanzó su título número 101, acercándose a Federer y Connors. Sin embargo, decidió bajarse del ATP Finals de Turín, dejando su lugar al propio Musetti. La incógnita sobre su futuro abre un llamado a disfrutar cada instante.

(Fuente: RTVE)
Escrito en DEPORTES el

El domingo en Atenas, Novak Djokovic volvió a escribir historia. Con un triunfo por 7-5 y 6-3 sobre Lorenzo Musetti, el serbio conquistó el ATP 250 de Atenas y sumó el título número 101 de su carrera, quedando a solo dos de los 103 de Roger Federer y acercándose al mítico récord de 109 de Jimmy Connors. Una marca que lo confirma como uno de los más grandes de todos los tiempos.

Pero la victoria trajo consigo un giro inesperado: Djokovic anunció que no disputará el ATP Finals de Turín, el torneo que reúne a los ocho mejores del año. Su lugar lo ocupará justamente Musetti, el rival al que venció en la final griega. La decisión encendió las alarmas sobre su estado físico y, sobre todo, sobre cuánto tiempo más le queda en las canchas.

(Fuente: ElMundo)

Djokovic, a los 38 años, sigue compitiendo con una vigencia admirable, pero cada renuncia a un gran torneo alimenta la sensación de que el final de su carrera está más cerca. Y es aquí donde la reflexión se impone: más allá de los títulos que pueda sumar, Nole es el último representante de una era dorada, la misma que compartió con Federer y Nadal y que transformó el tenis en un espectáculo global sin precedentes.

(Fuente: Desdelaventana)

La generación que dominó el deporte durante dos décadas ya no volverá a repetirse. Federer se retiró en 2022, Nadal anunció que 2025 será su último año, y Djokovic resiste como el último gladiador. Su presencia en cada torneo es más que un partido: es un acto de memoria, un recordatorio de lo que significó ver a tres colosos redefinir los límites del tenis.

Por eso, más allá de los récords y las estadísticas, la invitación es clara: disfrutar cada momento de Djokovic en cancha. Con o sin títulos, con victorias o derrotas, cada aparición es parte de un legado que ya está escrito en la historia del deporte.

El triunfo en Atenas es un símbolo: Djokovic todavía puede ganar, todavía puede emocionar. Pero también es un aviso de que el tiempo corre. Y cuando el último gigante se retire, el tenis habrá perdido a su era más irrepetible.