Martes 11 de Noviembre 2025
REGRESO

Aquel famoso Changuito: el regreso épico de Zeballos

Exequiel Zeballos volvió a brillar en el superclásico con gol y asistencia en el triunfo 2-0 de Boca. Pero detrás de esa actuación descollante hay un camino de adversidades, resiliencia y mentoría que explica por qué hoy el “Changuito” es otra vez símbolo de ilusión xeneize.

(Fuente: CadenaSer)
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El superclásico del domingo tuvo un nombre propio: Exequiel Zeballos. El “Changuito” fue figura con gol y asistencia en la victoria de Boca sobre River, pero su historia reciente merece ser contada más allá de los 90 minutos. Porque lo que se vio en La Bombonera es el desenlace de un proceso largo, doloroso y lleno de obstáculos.

Todo comenzó en agosto de 2022, cuando una dura patada de Milton Leyendeker en el partido de Copa Argentina ante Agropecuario lo dejó con una fractura de tibia y peroné. La lesión lo apartó de las canchas por meses y lo obligó a convivir con la incertidumbre de si podría recuperar su explosividad y desequilibrio, esas virtudes que lo habían convertido en una de las joyas de la cantera de Boca.

(Fuente: ViaPaís)

El regreso no fue sencillo. Zeballos volvió, pero no se encontró con su verdadero nivel. La ansiedad, la presión y la falta de continuidad lo hicieron transitar un período gris, donde el talento parecía dormido. Fue entonces cuando aparecieron dos figuras clave: Leandro Paredes y Ander Herrera, compañeros experimentados que asumieron un rol de mentores. Ambos lo acompañaron en entrenamientos, le transmitieron confianza y lo ayudaron a reconstruir su mentalidad competitiva.

(Fuente: TNT)

Ese respaldo fue determinante. El “Changuito” recuperó la frescura, la valentía para encarar y la capacidad de decidir partidos. Y lo demostró en el escenario más grande: el superclásico. Su gol y su asistencia no solo sellaron el triunfo, sino que confirmaron que el talento estaba intacto, esperando el momento de volver a explotar.

Hoy, Zeballos es más que una promesa: es un jugador diferente, capaz de cambiar el rumbo de un partido con una jugada. En un fútbol argentino cada vez más parejo, tener un futbolista así es un privilegio. Boca lo sabe, y sus hinchas lo celebran.

El regreso del “Changuito” no es solo deportivo: es una historia de resiliencia, aprendizaje y redescubrimiento. Y por eso, su actuación en el superclásico se siente épica. Porque aquel famoso Zeballos volvió. Y volvió para quedarse.